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ÁLAVA. Salinas de Añana

En la localidad alavesa de Salinas de Añana se encuentra uno de los Paisajes Culturales de la sal más insólitos del mundo: una explotación salinera formada por más de 5.000 plataformas de evaporación, dispuestas en terrazas construidas artesanalmente desde tiempos de los romanos con piedra, arcilla y madera

Salinas de Añana. El Valle Salado (Álava)

En la localidad alavesa de Salinas de Añana se encuentra uno de los Paisajes Culturales de la sal más insólitos del mundo: una explotación salinera formada por más de 5.000 plataformas de evaporación, dispuestas en terrazas construidas artesanalmente desde tiempos de los romanos con piedra, arcilla y madera.

Es Monumento Histórico Nacional desde 1984, Bien de Interés Cultural desde 1990 y está incluido en la lista de humedales de importancia internacional del convenio Ramsar. Se trata del Valle Salado de Salinas de Añana (Álava), un curioso enclave que actualmente está en trámites de convertirse en Patrimonio de la Humanidad. No es para menos pues estas salinas existen desde la época romana y en ellas se ha producido sal de manera artesanal a lo largo de más de dos mil años.

En la alta cocina

Hace más de 200 millones de años, este lugar era un mar. La salmuera (agua salada) brota, así, de los manantiales del actual valle. Desde ellos, se traslada por gravedad mediante un sistema de canalizaciones hasta las eras de cristalización. En ellas, aprovechando el sol, el viento y el saber empírico adquirido durante generaciones, se ha logrado producir de forma completamente artesanal una sal de excelente calidad que, hoy día, se encuentra situada entre las mejores del mundo. Los beneficios y la calidad de la sal de Añana son reconocidos internacionalmente desde 1851, cuando fue premiada en la Exposición Universal de Londres. En 2006 se convirtió en un producto del Arca del Gusto de Slow Food y chefs tan prestigiosos como Pedro Subijana, Andoni Aduriz o Martín Berasategui la utilizan en su cocina.

Paisaje blanco

Aunque durante un tiempo este lugar estuvo abandonado, desde hace unos años se ha recuperado la actividad productora, a la que se ha añadido la posibilidad de visitas culturales que permiten conocer el proceso de restauración, comprender por qué hay sal aquí o apreciar la peculiar fauna y flora de un ecosistema tan extremo como este. Las  visitas permiten recorrer las sendas y los trazados de cientos de canales de madera que distribuyen el agua salada por más de 120.000 m2 de extensión. Además, se ha creado un spa salino al aire libre que proporciona al programa de visitas guiadas un valor añadido con la creación de un espacio donde se conjugan aspectos lúdicos y terapéuticos. En esta instalación se pueden introducir las manos y los pies en aguas hipersalinas, tal como hacían antes los salineros, para aprovechar todos sus beneficios (mejora de la circulación sanguínea y elasticidad de los tejidos, remineralización de la piel y reducción de posibilidades de desarrollar artrosis, entre otros).

Más información

Valle Salado de Añana
Tel. 945 351 111

www.vallesalado.com
www.saldeanana.com
www.alavaturismo.com
 

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