Una razón para visitar

Toledo es la localización perfecta para cualquier película histórica porque todo parece haber permanecido igual desde hace siglos. De nuevo ha saltado a las pantallas, esta vez como una ambiciosa superproducción televisiva con este matiz. Los personajes se mueven por sus calles y principales monumentos contagiándonos las ganas de recorrerla nuevamente y lo hacemos de la mano de su privilegiado hijo adoptivo, El Greco.

Dormiremos en cuevas, cataremos el cardo rojo, pasearemos por un paraje que te lleva de la Luna a Marte, descubriremos como 30 hermanas han rehabilitado un monasterio y espiaremos a Tudela gracias a un sistema de lentes escondido en una atalaya medieval. ¿Surrealista? No, es la Ribera Navarra, tan singular como sorprendente.

Londres atrae como un imán a un universo multicultural donde a veces es difícil distinguir a su verdadera población de la visitante. Entre sueños y realidad desvelaremos las claves para que los días de vacaciones sean un éxito.

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